Simplemente no te quiere parte II
Para los que me conocen y han leído meditaciones anteriores saben que en algún momento dejé todo lo que tenía en ese momento para irme a servir al lugar de mis sueños, Israel, pero a pesar de que había soñado toda mi infancia con conocer ese lugar, me encontré con muchos sentimientos de camino al aeropuerto y entonces vino Dios con una respuesta que me confortó de allí en adelante:
“Me voy a glorificar en tu debilidad”
Y ciertamente lo hizo, en todos los años posteriores en los que me fue poniendo una prueba que era muy difícil para mi y que inclusive me hacían pensar que yo no podría aguantar más, Dios estuvo conmigo glorificándose en mi debilidad.
¿Por qué cuento esta pequeña anécdota?
Porque en el amor pasa exactamente lo mismo que con el viaje de mis sueños, no es un cuento de hadas de todo el tiempo, cada promesa trae su propio peso, pero debemos saber que en cada debilidad que nos encontremos estará Dios para suplir lo que haga falta, lo único que debemos hacer es renunciar un poco a nosotros mismos para que sea Él en nosotros.
“Y Él me ha dicho: «Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, con muchísimo gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí”
2 corintios 12:9
Cuando empecé este mensaje quería contar todos los casos de las mujeres que son las protagonistas de esta historia, pero me pareció muy importante el caso de Ben, quién nos muestra muy bien que para tomar la decisión de “amar para toda la vida” se necesita la valentía suficiente para renunciar a nosotros mismos.
Ben inició una relación con Anna estando casado con Janine, a pesar de que se resistió al principio para tener una amistad con ella, muy pronto conoció el lado “bueno” de la situación, ya que Anna no exigía ninguna responsabilidad y entonces él podía simplemente divertirse sin tener ningún compromiso.
Pero ¿Qué es un compromiso?
Un compromiso no es el anillo que nos ponemos en el dedo cuando nos vamos a casar, compromiso es aquel que, a imagen de Cristo, nos hace renunciar a nosotros mismos por el bien de los demás y nos ayuda a comprender que no sólo será de días soleados y hermosos, sino que será de días nublados y lluviosos, porque estos días son necesarios para que la semilla sea regada y crezca.
“Y adelantándose un poco, cayó sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú quieras"San Mateo 26:39
Y alguien podría decirme, pero mira, el problema en la falta de compromiso no es con las mujeres sino con los hombres que por generaciones le han tenido miedo al amor para siempre.
Y yo creo que no es así, no es cuestión de género, no es cuestión de edad, sino que es cuestión de que nos lo tomamos a la ligera esperando que una persona, o inclusive nosotros mismos, en el camino aprendamos lo que significa estar comprometidos en lugar de tomarnos el tiempo adecuado en nuestra etapa de soltería para aprender de Cristo.
¿Qué pasa si entonces me apuré y ahora estoy en un problema como el de Ben?
San Agustín decía:
“El hombre nuevo nace del viejo, porque la regeneración espiritual se inicia con el cambio de la vida terrestre y mundana”
Para Dios nunca es tarde y Él puede resolver cualquier situación, así que podemos empezar a actuar bajo nuestro espíritu cerrando las puertas a ese pecado que de alguna forma hemos disfrutado, sólo debes saber que cuando vas del lado contrario del enemigo siempre te encuentras con algunas pruebas que te pueden hacer caer, pero no tengas miedo porque es justamente en ese momento cuando Dios se glorifica en tu debilidad.
“Porque los malos deseos están en contra del Espíritu, y el Espíritu está en contra de los malos deseos. El uno está en contra de los otros, y por eso ustedes no pueden hacer lo que quisieran”
Gálatas 5:17
Si tienes que forzarlo, no es tuyo
¿Alguna vez has escuchado la historia de la espada del Rey Arturo?
Cuenta la leyenda que cuando el antiguo rey de Britania falleció, muchos reyes se disputaban su territorio, fue entonces cuando el famoso mago Merlín llevó al joven Arturo a un lugar dónde estaba una espada mágica llamada Excalibur dentro de una piedra, el dicho popular era que quién fuera capaz de sacar la espada de allí entonces tendría el derecho de ser el rey de Inglaterra y Arturo fue el único que pudo hacerlo sin esfuerzo y es por esto que pasó a ser el siguiente rey y fundador de la famosa Camelot.
¿No te gustaría ser el rey Arturo de vez en cuando para que las cosas que quieres te salgan sin esfuerzo?
Pues todos somos como él en algún momento de nuestra vida, es simplemente que no todas las espadas que nos encontramos en el camino son la Excalibur que está destinada a nosotros.
“Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Él todas son sí. Por eso también por medio de Él, es nuestro Amén, para la gloria de Dios por medio de nosotros”
2 corintios 1:20
El siguiente caso que veremos es el de Janine, la esposa de Ben, ella es una mujer que piensa que está viviendo un sueño cuando se encuentra en el proceso de remodelar su casa para vivir con el amor de su vida, lo que ella no sabe es que su esposo ha empezado a tener una relación con otra persona y cuando él le cuenta todo, en lugar de querer resolver las cosas como ella esperaría, él decide dejarla.
¿Era sólo Ben el del problema en esta relación?
Cuando Anna le pregunta a Ben por qué se casó, él responde que lo hizo porque Janine le dio un ultimátum y entonces fue más fácil para él aceptar un matrimonio que no quería en lugar de estar solo, así que podemos decir que el problema no estaba solo de su lado, sino que Janine al igual que los otros reyes que intentaron sacar aquella espada mágica, puso todo su esfuerzo en algo que no estaba hecho para ella.
¿Cómo podemos saber si algo es para nosotros?
Creo que esta es la pregunta del millón, muchos darían lo que fuera para descubrir las características de la persona que es para ti, pero no hay un estándar de las características porque todos los seres humanos somos diferentes, lo que sí será permanente, es la presencia de Dios en medio de esa relación así que más bien debemos buscar los signos de que Dios está presente ya que Él, como la cuerda de tres hilos, hace que la relación perdure y que produzca los frutos adecuados.
“Uno solo puede ser vencido, pero dos podrán resistir. Y, además, la cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente”
Eclesiastés 4:12
¿Quieres saber cómo reconocer la presencia de Dios?
1. Amig@ date cuenta de que donde está el Espíritu de Dios hay libertad (2 corintios 3:17)No existen términos medios en esto, cuando una persona es para ti sin duda alguna puedes ser tú mismo en cualquier situación, no tienes que pretender ser otra cosa más que lo que Dios te ha destinado que seas, porque esta es la única forma en la que puedes usar correctamente los dones que Dios te ha dado.
¿Recuerdas la parábola de los talentos?
En cierta ocasión hubo un amo que se fue de viaje, entregó talentos a sus siervos para que lo administraran y al regresar les pidió cuentas de ello así que todos empezaron a reportar sus ganancias, excepto el mal administrador, ya que por miedo a lo que su amo pudiera hacerle, lo escondió y no obtuvo ninguna ganancia, demostrando que no estaba listo para recibir ni siquiera lo que se había dado(Mateo 25:14-30)
“Pero su señor respondió, y le dijo: Siervo malo y perezoso, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Debías entonces haber puesto mi dinero en el banco, y al llegar yo hubiera recibido mi dinero con intereses.
Y dijo a los que estaban allí: “Quítenle las mil monedas, y dénselas al que tiene diez mil. Porque al que tiene, se le dará más, y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará. Y a este empleado inútil, échenlo fuera, a la oscuridad. Entonces vendrán el llanto y la desesperación.””
San Mateo 25: 26-30
Date cuenta de que no puedes esconder los talentos que Dios
te ha dado por miedo a lo que los demás dirán y mucho menos debes esconderlo
para gustarle a una persona en particular, si tienes que hacerlo entonces tu
lugar no está allí, aunque pienses que esta persona es la copia fiel de San
José o de la Virgen María, créeme que no es para ti, la persona correcta amará exactamente esos dones que tanto intentas esconder.
¿Cuántos memes existen en este tiempo de la novia o el novio tóxico?
Y es que hemos aprendido a ver esto de ser tóxicos como algo normal cuando lo que Dios nos manda es a seguir el camino de la paz a través de la confianza en Él.
Ya hemos escuchado muchas veces que se habla de que no debemos basar nuestra confianza en las personas porque todos tenemos las mismas luchas, pero debemos de confiar en Dios sin reparos, ya que es la única forma de tomar las mejores decisiones.
¿Pero y si estoy siendo tóxica o tóxico porque confío en Dios, pero no es las personas?
No se puede confiar en Dios y tener una actitud tóxica, porque esta actitud se trata más bien de tener un control sobre las personas, mientras que si confiamos en Dios le entregamos el control de todo y descansamos en el hecho de que cualquier consecuencia con la nos topemos en nuestro camino será para nuestro bien, aunque esto implique alejarnos de esta persona.
"Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él.
Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente;
no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes.
En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto"
Jeremías 17:7-8
Date cuenta de que al ocupar todo tu tiempo para controlar lo que hace una persona, le estás robando tiempo al propósito para el que Dios te trajo a este mundo y entonces esta persona no es para ti.
3. Donde está el Espíritu de Dios hay luz (1 Juan 1:5)Donde está el Espíritu de Dios hay luz porque Dios mismo es
la luz, esto quiere decir que en definitiva no podemos tener una relación a
escondidas y pretender que sea lo que Dios quería para nosotros.
¿Por qué no puede ser así?
Creo que primero debemos analizar el por qué está
relación es oculta ya que no hay vergüenza en aquello que viene de un corazón
puro con buenas intenciones, y segundo, las relaciones no sólo las empezamos
porque Dios quiera vernos felices, sino que son parte del cumplimiento de
nuestro propósito en la vida, debemos comprender que Dios nos pone a nuestra pareja para hacer cosas en el reino de Dios que no hubiéramos podido hacer estando solos.
“Nadie enciende una lámpara para esconderla, o para ponerla debajo de un cajón. Todo lo contrario: se pone en un lugar alto, para que alumbre a todos los que entran en la casa.
Así que, tengan cuidado, no dejen que se apague la luz de su vida”
San Lucas 11:33,35
Date cuenta de que si tienes que estar a escondidas de los
que te rodean, entonces no hay nada divino en esa relación, porque el reino de Dios es para que salgamos a predicar y no para hablar de Él a puerta cerrada.
4. Date cuenta de que donde está el Espíritu de Dios hay amor
Lo dije en la primera parte, Dios es el amor mismo así que si estamos en la relación correcta sin duda habrá amor y no hablo de ese romanticismo que vemos en las películas, sino que hablo del que nos cuenta San Pablo en su primera carta a los corintios 13:4-7:
“Tener amor es saber soportar, es ser bondadoso; es no tener envidia, ni ser presumido, ni orgulloso, ni grosero, ni egoísta; es no enojarse ni guardar rencor, es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad. Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, esperarlo todo, soportarlo todo”
¿Te parecen estas cosas muy exigentes?
Date cuenta de que el amor es para valientes, si no estás dispuesto a cumplir estas cosas entonces sin duda alguna no estás listo, no importa la edad que tengas.
Sólo una cosa más, me gustaría aclarar en caso de que este versículo sea mal utilizado, que debemos de tener cuidado en confundir el "soportarlo todo" con soportar las faltas de respeto, he hablado en la primera parte que antes de cualquier otra cosa, debemos conocer nuestro valor que es igual a la vida de Jesús, entonces sería ilógico pensar que Dios nos pide soportar las faltas de respeto cuando son un signo claro del desconocimiento del valor que tenemos.
Y si eres tú el que no está valorando a tu pareja, recuerda que si pensamos que hay algo que corregir, esto debe hacerse con amor ya que bien dice en ese mismo versículo que no podemos ser groseros, las palabras que salen de nuestra boca pueden ser dulces como la miel o pueden ser lanzas afiladas para un corazón, pero en cualquiera de los dos casos estas palabras son una clara muestra de lo que hay en tí.
A veces tratamos de corregir al otro sin ver antes la paja en nuestro ojo y algunas otras corregimos cosas que para Dios están bien, pero que a causa de nuestros pecados o heridas en el corazón pensamos que están mal, así que ten cuidado porque con la misma vara con la que medimos es con las misma que algún día nos medirán y es mejor ser prudentes en evaluar primero nuestro corazón.
"Pues Dios los juzgará a ustedes de la misma manera que ustedes juzguen a otros; y con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les dará a ustedes"
San Mateo 7:2
Poniendo las cartas sobre la mesa
Hace poco leía un breve testimonio de una mujer llamada Penny Jackson, ella hablaba como sus propias expectativas en la vida le provocaron a la larga muchas heridas en su corazón y esto la llevó a juzgar a Dios, lo cual le hizo comprender que muchas veces batallamos con las situaciones en nuestra vida no porque Dios quiera poner obstáculos, sino porque nosotros tenemos expectativas equivocadas y esto es lo que le pasó a nuestra querida Beth, la última de la serie, que al igual que Janine, esperaba para que su novio le propusiera matrimonio como ella lo había soñado.
¿Qué fue lo que pasó?
Beth habló con su novio desde hace muchos años y también le dio de alguna forma un ultimátum a lo cual él no accedió, pero por cosas de la vida ella logra comprender posteriormente que en su caso no es que su novio fuera una mala persona o que tuviera problemas de tomarse las cosas a la ligera como Ben, sino que era una persona con heridas en su corazón las cuales tenían que sanar antes de avanzar en esta relación.
¿Entonces en qué quedamos con los ultimátum, son buenos o son malos?
En el tema de las relaciones debemos de dejar las cosas claras, poner todas las cartas sobre la mesa y entonces tomar la decisión correcta, el problema es que a igual que le pasó a Penny Jackson, ya tenemos nuestras propias expectativas y entonces movemos la situación a nuestro favor y es allí donde los ultimátum son malos, ya que un ultimátum usualmente viene con la respuesta que queremos escuchar del otro en lugar de la voluntad de Dios.
¿Cómo es que movemos la situación a nuestro favor?
La primera forma es justamente cuando queremos que se cumpla a toda costa lo que hemos soñado, olvidando quién es Dios, entonces al hablar con la otra persona no escuchamos sus respuestas, sino que las justificamos para que se asemejen a lo que nosotros queremos y entonces forzamos nuevamente la espada como en el caso de Janine.
En el segundo caso es cuando nos falta la valentía para ser nosotros los honestos en una relación, al igual que Ben postergamos el poner las cartas sobre la mesa por miedo a que la otra persona sea herida, cuando en realidad será aún más herida si no hablamos de las cosas en el tiempo oportuno.
Y en el tercer caso es igual que el caso de Beth, que omitió que su novio tenía algo que sanar en su corazón y esperaba que el tema del matrimonio se diera como ella esperaba, olvidando que, en este camino estamos para crecer juntos y ser el apoyo, en el momento que se necesita.
Sólo me gustaría hacer una aclaración en este tema, a Beth le funcionó bien el poner las cartas sobre la mesa, pero esto no quiere decir que todos estamos destinados a pasar los siguientes 84 años de nuestra vida esperando a que una persona sane y se decida a formar una vida juntos, en este caso será importante lo que Dios diga acerca de la relación y debes ser valiente para aceptar su voluntad, porque es posible que estemos esperando en el pasillo de la puerta incorrecta.
“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor, y de dominio propio”
2 Timoteo 1:7
Empecé hablando en la primera parte que tuve muchas dudas de escribir este mensaje, pero quería hacer el papel de esa amiga que te habla muy claramente de las cosas para que puedas tomar las decisiones necesarias para ser una persona plena y sobre todo para ir de camino a las puertas correctas, así que ahora quiero pedirte que hagas lo mismo, trata de bendecir a los demás hablando de las cosas cómo de verdad son, cuando hablo de que el amor es para valientes no sólo me refiero al amor de pareja sino también el amor de amigos porque como dice el evangelio no hay nada mejor que dar la vida por ellos.
¡Esfuérzate y sé valiente!
“Mi mandamiento es este: Que se amen unos a otros como yo los he amado a ustedes. El amor más grande que uno puede tener es dar su vida por sus amigos. Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho”
San Juan 15:13-15
Fotografía de portada: "He's just not that into you", 2009

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