La luna es muy hermosa esta noche


Hace algunos meses estaba viendo un programa de televisión asiático, el programa tenía un toque romántico y el momento clave para que los personajes pudieran confesar sus sentimientos había llegado; el escenario era perfecto, estaban en un lugar al aire libre y era de noche, hacía un poco de brisa y el cabello de la protagonista se movía al compaz del viento y entonces el chico se acercó a la chica y le dijo: “la luna es muy hermosa esta noche”, acto seguido, ambos sonrieron en complicidad como señal de haber comprendido todo.

¿La luna es muy hermosa esta noche y eso es todo?

Yo ni siquiera había reparado en el hecho que posiblemente la luna estaba en la escena y mucho menos que fuera tan hermosa cómo para que la chica haya comprendido que esa era una declaración de amor.

Después de esa escena compartieron una curiosa anécdota del profesor de literatura y escritor japonés, Natsume Sōseki, cierto día uno de sus estudiantes estaba traduciendo un libro de un escritor americano al japonés y para escribir la frase “te amo” utilizó la palabra “aisu” que significa “amor”, sin embargo su profesor lo corrigió y le dijo que en lugar de usar esa expresión mejor debía utilizar la frase “tsuki ga kirei desune” que significa “la luna es muy hermosa” y desde entonces esta frase se convirtió en una de las más populares para hacer una confesión de amor.

Suena poético pero ¿Por qué no un "te amo"?

Al corregir a su estudiante Sōseki le dijo: los japoneses no dicen “amor” y entonces la frase “la luna es muy hermosa” resulta ser menos directa y mucho más poética que la antes mencionada.

Cómo bien sabemos, para los asiáticos las cosas pueden funcionar diferente en muchos sentidos, aunque las nuevas generaciones están cambiando, aún hasta el día de hoy hay muchas personas que consideran las expresiones de amor, tal y como las conocemos en este lado del mundo, cómo algo muy atrevido. La mínima expresión de cariño es muy significativa, de hecho, no es común que tengan este tipo de expresiones inclusive con aquellas personas que conocen desde hace muchos años ya que al estar juntos se sobre entiende que existe ese sentimiento y decirlo está de más.

Después de escuchar la aclaración me pareció muy divertido y agradable el hecho de que ambos entendieran lo que trababa de decir aunque los demás no lo hicieran y es que en esto se basa todo, que los dos involucrados se entiendan a la perfección.

Lo mismo pasa en la gran historia de amor entre Dios y nosotros, debería de existir una manera de comunicarse tan especial y única que, aunque ninguno dijera una palabra ambos podrían entender lo que está pasando, y sin embargo cuántas veces nos hemos quedado sin entender nada cómo aquel día en el que escuché que la luna era hermosa.

¿Es tan difícil comunicarse con Dios?

Empecemos con las cosas desde su lado porque es más simple, nosotros no necesitamos esforzarnos para que Dios sepa exactamente lo que queremos decirle, Él es nuestro creador y nos conoce tan bien que basta un suspiro para que Él sepa lo que nosotros queremos expresar (Salmos 38:9) e inclusive antes de que nosotros podamos emitir un sonido, Él ya lo sabe todo, acaso no has escuchado alguna vez que dicen “Si no tienes palabras para orar basta con que te quedes en silencio en su presencia”

"Antes que ellos me llamen, yo les responderé; antes que terminen de hablar, yo los escucharé”


Isaías 65:24

Y en cuanto a su respuesta, Dios nunca se queda sin darnos alguna instrucción.

“El Señor dice: «Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que debes seguir”

Salmos 32:8


Pero debemos comprender que Dios no es como nosotros entonces hasta en esos momentos en los que se queda en silencio también habla, cómo lo decía el Papa Benedicto XVI acerca de "la noche oscura" de Madre Teresa de Calcuta, tenemos que soportar este silencio de Dios, en parte también para poder comprender a nuestros hermanos que no lo conocen y también para experimentar ese amor hacia Él sin recibir a nada a cambio.

Entonces ¿Por qué es tan difícil escucharlo?

Tal y como lo intuyes en este momento, el problema está en nosotros mismos y la forma en la que esperamos escuchar a Dios, al igual que con un amigo que conocemos desde hace años y que sabemos lo que piensa sólo con verlo, debemos de invertir tiempo en conocerlo y entonces como Sōseki con sus compatriotas podremos comprender cuál es su estilo.

Entonces ¿Qué recomiendo para empezar a conocerle?

Habla como si lo hicieras con tu mejor amig@


El smartphone que usamos para comunicarnos con Dios es la oración, no tenemos dudas de ello y debemos de poner empeño en tomarnos algunos minutos para comunicarnos con Él cómo lo hacemos con alguien con quien nos interesa mantener una amistad. Pero al igual que con esa persona, no debes de preocuparte por ser demasiado estructurado a la hora de hablar, estás con el Dios que lo ha creado todo inclusive a ti y entonces no necesitas parecer ingenioso ni decirle sólo cosas “importantes”, para Dios cada cosa que venga desde tu corazón es importante y por eso puedes hablarle desde tus anhelos más grandes hasta lo más gracioso que te ha pasado en el día.

Y talvez me dirías: ¿Por qué debería contarle lo que me ha pasado en el día, primero ya lo vio y segundo, Dios debe estar muy ocupado con todos los problemas que hay en el mundo...

Para Dios existe "todos y cada uno", cuando empezaba en el camino del Señor una amiga me ayudó a ver el hecho de que si sólo existirías tú en este mundo, Jesús también hubiera muerto sólo por tí y entonces lo mismo pasa en esto, no importa lo "ocupado" que parezca estar Dios, Él ama el sonido de tu voz y además si nuestra relación es de amistad ¿Acaso los amigos no se cuentan todo?

“Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo. Los llamo mis amigos, porque les he dado a conocer todo lo que mi Padre me ha dicho”

San Juan 15:15


Déjalo hablar

Hace poco escuché a un sacerdote decir que hubiera sido realmente difícil para San Juan escuchar el corazón de Jesús si hubiera estado hablando todo el tiempo mientras estaba recostado en su pecho. Debemos de darle tiempo a Dios para que nos hable, si nos ponemos a hablar sin darle tiempo a que Él responda entonces ya no sería un diálogo sino un monólogo y al final tu carga sería siempre la misma, ese pequeño instante en el que le damos espacio a Dios para responder es también un tiempo para descansar y para permitirle que nos enseñe a ser sabios.

“Escúchame, Job, con atención; guarda silencio mientras hablo. Si tienes algo que decir, respóndeme; si tienes razón, lo admitiré con gusto; pero si no, escúchame en silencio, y yo te enseñaré a ser sabio”

Job 33:31-33


Mantén tus ojos bien abiertos

Dios no sólo habla a través de su palabra, sino que habla con hechos como un momento de prueba, habla a través de la naturaleza y hasta con cosas que no te imaginas cómo un simple programa de televisión o a través de personas que no son cercanas como por ejemplo la persona que no te cae bien o que quizás consideras que no anda en buen camino. Lo más importante en todo esto es que debemos ser humildes con los demás pero sobre todo con Dios, Él es demasiado grande cómo para encajonarlo en una forma de comunicación y además nos ama a todos por igual por lo que la mejor oración en este caso es pedirle que abra todos tus sentidos a su voz.

"Y oró Eliseo al Señor, diciendo: «Te ruego, Señor, que abras sus ojos, para que vea.» El Señor abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo"

2 Reyes 6:17

Ten Paciencia

¿Cuántas veces has pensando que la respuesta debería de venir ya y sin embargo hay silencio?

Lo he mencionado antes, algunas veces los momentos de silencio también son una respuesta de Dios porque quizás en ese momento no estamos listos para recibir esta respuesta o porque a través del silencio nos está enseñando algo, entonces al igual que el cumplimiento de una promesa, sus respuestas vienen en el momento preciso y sólo debemos descansar en el hecho que Dios ya escuchó tu oración porque Él lo guarda todo.

"Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a mí en oración y yo los escucharé"

Jeremías 29:12

Y finalmente creo que lo más importante es que tengas un corazón dispuesto a escucharle, sólo de esta manera lo conocerás y llegará ese momento en el que tendrás esa misma complicidad que los protagonistas de aquella historia romántica y entonces bastará decir “la luna es muy hermosa” para comprenderlo todo.

¡Anímate, Dios está contigo!


Te recomiendo: Madre Teresa y su "noche oscura"










Comentarios

  1. Que bonito! De verdad que sería muy dulce sentir que Dios me escucha y entiende siempre. El lo hace! Pero aveces nosotros no estamos atentos para poder sentirlo.

    Recuerdo la época con mi amiga cuando hablábamos por horas tratando de disecct everything que había pasado en el día! Y eso que lo habíamos vivido juntas! Pues que bonito sentir ese apego y apoyo en nuestro creador! Gracias por el recordatorio ♥️

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que no debería de pasar un día en el que nos vayamos a dormir sin haber hecho exactamento eso con Dios, llevarlo todo a su presencia, descansar y lo más importante escucharle. Él siempre está con nosotros dónde quiera que estemos, bendiciones!

      Eliminar

Publicar un comentario