Serie: Mujeres de la Biblia
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| Fotografía tomada de la película, "La Reina de Persia" |
Una de las mujeres del antiguo testamento que han sido de mucha inspiración para mi es Ester, ella tiene su propio libro más una versión adicional de origen griego en el apartado de los deuterocanónicos en la biblia católica.
Ester llamada originalmente Hadassah, era una joven descendiente de Abraham, provenía de la tribu de Benjamín y vivía en la región de Susa junto con su tío Mardoqueo ya que desde niña había quedado huérfana.
En aquellos días reinaba sobre Persia, actual Irán, un gobernante llamado Asuero conocido también como Artajerjes, quién tenía a su cargo 127 provincias desde la India hasta Etiopía y como era normal en aquella época tenía una reina llamada Vasti que era muy conocida por su belleza, sin embargo era una mujer muy obstinada que rechazó a su rey y a los invitados de su banquete lo que ocasionó que fuera repudiada como reina.
¿Qué pasó después?
Como Asuero necesitaba una reina nueva, todas las jóvenes de la región fueron llevadas al palacio y fueron preparadas durante 12 meses antes de presentarse frente a él, una de ellas era Hadassah que para preservar su vida tuvo que cambiar su nombre a Ester, que es persa y también tuvo que ocultar su pueblo de origen.
Desde que Ester entró al palacio, su belleza y forma de ser, le hizo ganar el favor de muchas personas incluyendo a Hegai el eunuco del rey a cargo del harem de mujeres, él procuraba darle comida especial, así como también ayudarle en los momentos que fuera necesario antes de ser presentada.
Finalmente, cuando llegó su turno, Ester fue en presencia del rey con todas las recomendaciones que Hegai le dio y Asuero se enamoró de ella mucho más de lo que pudo haber estado de otras y le puso la corona real a partir de ese momento (Ester 2:17).
¿Por qué habrá dejado Dios que Ester se convirtiera en reina de un país extranjero?
Ciertamente es extraño dentro de los relatos de la biblia cuando un judío tiene éxito en un país extranjero, hemos visto esto con algunos pocos como José el hijo de Jacob y el profeta Daniel, pero no es común sobre todo por la práctica de los mandamientos que Dios entregó a Moisés.
¿Recuerdas a Sedrac, Mesac y Abed Nego?
Pues estos jóvenes israelitas que vivían bajo el gobierno de Nabucodonosor, rey de Babilonia, fueron tirados en un horno ardiente cuando se negaron a inclinarse ante un dios falso porque uno de los mandamientos es precisamente que no te deberás inclinar a ningún otro más que al Dios de Israel (Éxodo 20:3).
A pesar de que la historia de estos tres jóvenes terminó en éxito ya que no se quemaron a causa de que el ángel de Dios los protegió (Daniel 3:16-30), pues esto no quitó el hecho de que Israel siguiera cautivo en esta tierra desde esa época hasta la fecha en la que Ester vivía allí.
¿Cuál es la historia de éxito?
En aquella época, Israel tenía un enemigo llamado Aman, dado que su venganza venía de generaciones atrás aprovechó el momento para utilizar el poder que el rey Asuero le dio para firmar un decreto que decía que todos los israelitas debían de ser exterminados y entonces fue allí cuando se reveló el motivo por el que Ester había tenido que llegar a ser la reina de Persia.
Mardoqueo comunicó a Ester acerca del decreto de exterminación de su pueblo en la región y entonces le pidió que se presentara frente al rey para abogar por ellos a lo que ella respondió:
“Todos los que sirven al rey, y los habitantes de las provincias bajo su gobierno, saben que hay una ley que condena a muerte a todo hombre o mujer que entre en el patio interior del palacio para ver al rey sin que él lo haya llamado, a no ser que el rey tienda su cetro de oro hacia esa persona en señal de clemencia, y le perdone así la vida. Por lo que a mí toca, hace ya treinta días que no he sido llamada por el rey”
Ester 4:11
Y fue aquí cuando las palabras de Mardoqueo revelaron el propósito de Dios:
“No creas que tú, por estar en el palacio real, vas a ser la única judía que salve la vida. Si ahora callas y no dices nada, la liberación de los judíos vendrá de otra parte, pero tú y la familia de tu padre morirán. ¡A lo mejor tú has llegado a ser reina precisamente para un momento como este!”
Ester 4:12-14
Y Entonces Ester se presentó frente al rey, éste extendió su cetro sobre ella y pudo salvar a todo su pueblo del exterminio.
Mejor que una heroína de ciencia ficción, ¿Cierto?
No tengo dudas de ello, porque Dios siempre tiene un plan de vida para nosotros mucho mejor que nuestros sueños más altos, pero ¿Sabes cuál es una de las claves para descubrirlo?
La clave está en saber apreciar las oportunidades que están justo en frente de ti el día de hoy porque quién sabe si mañana te pueden llevar a ser la reina y la heroína de todo un pueblo o quién sabe si ya lo eres, porque no hay duda de que tú has venido a este mundo para un momento como este.
Acepta tu presente
“Tú lo sabes todo; tú sabes que aborrezco los honores de parte de los malvados, y que detesto ser esposa de un pagano y extranjero. Tú conoces la difícil situación en que me encuentro. Tú sabes que detesto la insignia de reina que llevo en la cabeza cuando me presento en público; la detesto como un paño manchado de sangre impura, y cuando estoy sola nunca me la pongo”
Ester (gr) 4: 43-44
Todos tenemos momentos difíciles en la vida, cuando Dios nos dijo que tenía un propósito con nosotros no nos eximió de tener momentos de prueba sino al contrario, es natural pensar que estos momentos de prueba van a venir para pulirnos tal cual se pule a un diamante, pero esto no sólo debemos de saberlo sino también debemos aceptarlo en nuestro corazón.
Digamos que el sueño de Ester no era precisamente ser reina de Persia, lo expresa muy bien en el verso con el que empecé este capítulo, aunque el rey la amara y ella lo amara a él, esto no quitaba de la historia que él provenía de un pueblo que tenía costumbres totalmente contrarias a los mandamientos de Dios y también que fuera de los mismos que los habían tenido cautivos desde hacía muchos años.
Aún a pesar de esto ella no pasaba todos los días pensando en que su presente no era exactamente lo que ella quería tener, sino que lo aceptaba con mucha prudencia.
Cuando estaba escribiendo este mensaje tuve una situación que me llevó a comprender esto, he tenido en mi corazón algunas peticiones desde hace muchos años, sin embargo, en un arranque de cansancio y frustración me puse a hacer un recuento de las cosas que debería de haber logrado en este punto cuando de repente, Dios me detuvo con esta frase: Acepta tu presente.
¿Por qué es tan importante aceptar nuestro presente?
Porque las pruebas que vivimos en el tiempo presente son parte del camino que tenemos que recorrer para llegar al instante del cumplimiento de las promesas, entonces si no aceptas tu momento actual es como que si no aceptaras tampoco el momento de los cumplimientos.
¿Qué podemos hacer?
Algunas veces he terminado estos mensajes con un “Esfuérzate y sé valiente”, sobre todo cuando te invito a hacer cosas que parecen muy difíciles y considero que esta es una de ellas.
¿Estas desempleado? ¿Hay muchas deudas? ¿Estás en un proceso de divorcio? ¿Te están pidiendo que te retires de tu trabajo por jubilación? ¿El trabajo que tienes no es lo que esperabas? ¿La pandemia parece ir en aumento en lugar de terminar?
Puede haber miles de situaciones que no están de acuerdo con lo que esperas, pero todas tienen la misma respuesta, debes ser valiente en aceptar que esta es tu realidad y también debes esforzarte para saber la razón por la que Dios ha puesto esta situación en tu vida, así como lo hizo Ester cuándo tuvo que presentarse al rey sin haber sido llamada.
Te invito a leer una meditación que escribí en el pasado, es posible que te ayude a tener una nueva perspectiva de tu situación actual: Los polvos del Sahara
“Tengan valor y firmeza; no tengan miedo ni se asusten cuando se enfrenten con ellas, porque el Señor su Dios está con ustedes y no los dejará ni los abandonará”
Deuteronomio 31:6
El exceso de pasado
Pero existe una situación que se interpone entre tú y tu presente, ese es tu pasado, ya sea si éste fue muy bueno o no lo haya sido tanto.
Hace algunos años estaba
compartiendo la mesa con un sacerdote alemán y con un amigo judío y todo iba
muy bien hasta que de repente empezaron a tocar el tema del holocausto. Todos
sabemos las cosas difíciles que ellos pasaron durante la segunda guerra mundial
entonces el judío empezó a decir muchas cosas duras al alemán quién insistía
que esta parte de la historia era muy dura también para él y esto
me llevó a analizar cómo las heridas que llevamos en el corazón, por aquellas
cosas que sucedieron en nuestro pasado, pueden hacer que perdamos de vista que
lo que tenemos en frente es algo completamente diferente como le pasó a mi
querido amigo judío con el alemán.
Dice en la biblia que Ester era
huérfana y además de eso también era extranjera en su pueblo, lo cual pudo ser
la causa de que ella fuera muy cautelosa cuándo Mardoqueo le hizo aquella
invitación de presentarse frente al rey sin su permiso, sin embargo supo tomar
consciencia de que su estado actual ya no era el de una huérfana y extranjera en aquel lugar
sino que era la reina.
¿Y tú te estás comportando como huérfana o como reina?
La mejor forma en la que podemos reconocer si nos estamos comportando como una huérfana en cierta situación es cuando nos referimos a esta situación con dolor, con cierto rencor o con miedo, por ejemplo, una persona que fue rechaza por alguien a quién amaba, aunque diga que ha superado completamente esta situación pero aún sigue refiriéndose a ella con palabras muy duras o tiende a hacerse hacia atrás cuándo se presenta una situación en la que puede iniciar una nueva relación, es porque quizás todavía queda algo de ello en su corazón.
¿Qué hacer en este caso?
No existe otro camino más que sanar las heridas, pero debemos ser conscientes que es un proceso que no tiene un tiempo específico, sino que es algo que requiere más de nuestra voluntad, es por esto que para ello te recomiendo que busques un guía espiritual que te ayude en el proceso o que te apoyes en algunas herramientas como charlas o cursos de sanación interior que no sólo te sirvan de guía para perdonar sino para reconocer que aún estás herido.
¿Qué pasa cuándo mi pasado no ha sido marcado por momentos difíciles?
El exceso de pasado puede tener también su efecto negativo si este fue muy bueno, ya que si nuestra mente sigue enfocada en las glorias pasadas ¿Cómo lograremos reconocer la nueva oportunidad?
“Ahora dice el Señor a su pueblo: Ya no recuerdes el ayer, no pienses más en cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y verás que ahora mismo va a aparecer. Voy a abrir un camino en el desierto y ríos en la tierra estéril”
Isaías 43: 18-19
Cuando Dios le dijo a su pueblo que olvidara su pasado no sólo se refería las cosas negativas, cuando las glorias pasadas nos hacen comparar nuestra realidad actual a lo que teníamos y esto se convierte en un obstáculo para avanzar, entonces también es posible que Dios te pida que dejes de pensar en el pasado.
¿Qué podemos hacer?
Lo he mencionado en varios mensajes, Dios tiene una forma muy diferente de actuar a la nuestra, esto quiero decir que es posible que para llegar a dónde quieres estar entonces Él use una fórmula diferente a la que usó en el pasado y entonces tienes que aprender a ver las cosas desde otras perspectivas.
Imagina si ya estás en caminando en la tierra prometida pero no la reconoces porque la estás comparando con la del pasado…
Y aquí es necesario aclarar algo, talvez la cara actual de la promesa no es tan hermosa como llegará a ser en el futuro, porque sólo cuando el momento sea el correcto es que mostrará su plenitud.
“Pero Dios volverá a tener compasión de ellos y los hará volver a la tierra de Israel. Reconstruirán el templo, aunque no será tan hermoso como antes, hasta que llegue el momento preciso. Después volverán todos del destierro y reconstruirán a Jerusalén con todo esplendor, y el templo será reconstruido, como lo anunciaron los profetas de Israel”
Tobit 14:5
Ansiedad por el futuro
Y la última cosa que puede impedir que valoremos nuestro momento presente, es tener demasiada ansiedad por el futuro, aunque me gustaría extenderme un poco más en otro mensaje porque hay mucha tela que cortar, voy a traer a memoria la última oración de Mardoqueo:
“Mardoqueo dijo: Dios es el que ha hecho todo esto. Ahora me acuerdo del sueño que tuve, que se refería a estas cosas. Nada dejó de cumplirse”
Ester (gr) 10:4-5
No existe forma en la que podamos
perder nuestro futuro si estamos alineados con Dios en nuestro presente, así
que no trates de pensar como esta situación en la que estás te llevará a dónde
quieres porque Dios es especialista en partir el mar en dos, hacer ríos en el
desierto, convertir una israelita en una reina persa y sobre todo en darnos más de lo que esperamos, tu única tarea es confiar en que lo hará como lo ha prometido.
“Y el que está sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y añadió: Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”
Apocalipsis 21:5
Ahora ya lo sabes, haz una
reflexión muy honesta de todas estas cosas y verás como empezarás a reconocer
lo que Dios está haciendo y quién sabe, quizás ya estás en el lugar correcto, quizás has venido a este mundo justamente para un momento como este.
¡Esfuérzate y sé valiente!
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