Expandir tu territorio

 


He hablado en algunas ocasiones como Dios puede hablarnos de diferentes formas, una que disfruto mucho es cuando las cosas que parecen ser comunes y corrientes tienen un significado hermoso de lo que Dios está trabajando en mí, es por lo que empecé este blog, para darte una visión renovada de las maneras en las que Dios nos puede hablar en medio de nuestro día a día sin darnos cuenta.

Una de estas cosas comunes y corrientes que me pasó un día de estos, fue que mientras manejaba hacia mi trabajo puse una canción que tenía mucho tiempo de no escuchar y entonces una frase que quizás había cantado antes, esta vez llamó mi atención un poco más de lo normal:

“Cuando nuestro pensar se ramifica, los puntos se conectan”

La frase me llamó la atención porque en los últimos días había estado diciéndole a Dios que tenía cierta esperanza en comprender cómo se conectan los puntos en ciertas situaciones que han pasado en mi vida los últimos años, esto como invitación a aquella frase del evangelio que dice:

“Jesús le contestó: —Ahora no entiendes lo que estoy haciendo, pero después lo entenderás”

San Juan 13:17


Y si más, en esos versos de la canción Dios me dio la respuesta, la cuestión no se trata de que Dios cambie su forma de hacer las cosas, sino que se trata más bien de expandir nuestro pensamiento para encontrar nuevas formas de ver las cosas.

“Agranda tu tienda de campaña, extiende sin miedo el toldo bajo el cual vives; alarga las cuerdas, clava bien las estacas, porque te vas a extender a derecha e izquierda; tus descendientes conquistarán muchas naciones y poblarán las ciudades ahora desiertas”

Isaías 54:2-3


¿Cómo puedo expandir mi forma de ver las cosas?

1. Comprender que Dios escribe sobre piedra sólo cuando es necesario

¿Has escuchado la frase que “las cosas no están escritas sobre piedra”?

Usualmente la ocupamos para decir que las cosas pueden cambiar y es que con Dios pasa lo mismo, Él escribe sobre piedra sólo cuando es necesario y ese necesario fueron los mandamientos:

“Corta tú mismo dos tablas de piedra iguales a las primeras, para que yo escriba en ellas las mismas palabras que estaban escritas en las primeras tablas, las que hiciste pedazos”

Éxodo 34:1


Entonces debemos de comprender que todo lo demás está sujeto a su voluntad y dado que Dios es un ser infinito, así de infinitas pueden ser sus formas de actuar y hablar a nuestro corazón, pero lo único que permanecerá constante siempre serán sus mandamientos.

Cuando empezaba en el camino del Señor me costaba mucho escuchar su voz, una de mis mejores amigas que había iniciado en el camino antes que yo, tenía muchas formas muy particulares de escucharle, sin embargo, como yo suelo ser muy literal en las cosas entonces de verdad me asombraba ver que Dios podía estar en todos lados.

Fue entonces que tuve que rendir mis “formas de comunicación” a Dios y así como le pasó al acompañante de Eliseo, poco a poco, mis ojos se fueron abriendo hasta el punto en que algo tan normal como una canción que tiene años de existir, me pueden dar el mensaje correcto que Dios quiere hablar a mi corazón y también al tuyo.

“Y oró Eliseo al Señor, diciendo: «Te ruego, Señor, que abras sus ojos, para que vea.» El Señor abrió entonces los ojos del criado, y éste vio que la montaña estaba llena de caballería y de carros de fuego alrededor de Eliseo”

2 Reyes 2:16


¿Cuál será la clave para rendir nuestras formas a las formas de Dios?

Hace algunos días estuve en un congreso virtual, una de las charlas la dio una chica de veinte años y me pareció maravilloso que alguien tan joven pudiera hablar palabras muy precisas para lo que yo estaba viviendo en ese momento cuando la mayoría de personas hubieran creído que no tenemos nada en común porque tengo catorce años más que ella, sin embargo cuándo Dios quiere hablar a tu corazón puede utilizar hasta las personas que menos te imaginas y entonces la clave para poder escucharlo está en ser humildes.

Aunque llevemos muchos años en el camino de Dios, aunque tengamos muchos estudios y aunque hayamos hecho una misión importante en la evangelización y llevar a otros a los pies de Cristo; nada de esto nos llevará al nivel de Dios y debemos tener mucho cuidado para no juzgar o considerar erróneas las palabras de alguien cuando Dios lo ha elegido aunque tenga un pecado diferente al tuyo, cuando te sientas tentado a hacerlo, recuerda que Dios tuvo misericordia contigo cuando no le conocías y sigue teniendo misericordia cuando pecas aún cuando ya le conoces y aún así te utiliza para llevar su palabra hasta los rincones más alejados de la tierra.

“Entonces el rey lo mandó llamar, y le dijo: “¡Malvado! Yo te perdoné toda aquella deuda porque me lo rogaste. Pues tú también debiste tener compasión de tu compañero, del mismo modo que yo tuve compasión de ti.”

San Mateo 18:32-33


2. La clave de las conquistas es caminar en terreno desconocido

Cuando Dios le prometió al pueblo de Israel la tierra de la leche y de la miel, no le dijo que el camino sería fácil, para poder llegar allí tuvieron que luchar con pueblos enemigos e inclusive vivir en sus terrenos por lo que tuvieron que ser muy valientes para avanzar.

Uno de estos ejemplos lo podemos ver en el libro de Números cuando Moisés envía algunos espías a Canaán:

"Vayan por el desierto hasta llegar a las montañas. Fíjense en el país y en la gente que allí vive, si es gente fuerte o débil, y si son muchos o pocos. Fíjense también cómo han construido sus ciudades, y si son fuertes o frágiles como tiendas de campaña. Vean si su territorio tiene árboles, si es bueno y da muchos frutos, o si es malo y sin frutos. No sean miedosos, y traigan de allá algo de lo que la tierra produce”

Números 13: 17b-20


Después de esta invitación algunos de los que regresaron dieron informes de que la tierra era muy buena, pero que la gente que vivía allí era muy fuerte e inclusive había gigantes y sólo Caleb, de la tribu de Judá, se mantuvo fiel y valiente a Dios a aquella invitación con la que partieron de no tener miedo.

¿A qué gigantes le tienes miedo?

Las promesas que Dios tiene para ti algunas veces tendrán un camino desconocido y lleno de gigantes que debes de vencer, es por esto que es tan importante mantener la mente en las promesas de Dios, tal y como lo hizo Caleb quién estaba consciente de que la grandeza de esos gigantes no era nada en comparación con la grandeza de su Dios.

¿El gigante del rechazo?

“El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; y el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me envió”

San Lucas 10:16


¿El gigante de la vergüenza?

“No tengas miedo, no quedarás en ridículo; no te insultarán ni tendrás de qué avergonzarte.

Olvidarás la vergüenza de tu juventud y no te acordarás más de la deshonra de tu viudez,

porque tu creador te tomará por esposa.

Su nombre es Señor todopoderoso; tu redentor es el Dios Santo de Israel, el Dios de toda la tierra”


Isaías 54:4-5



¿Miedo a equivocarte?

“El Señor dirige los pasos del hombre y lo pone en el camino que a él le agrada”

Salmos 37:23


3. Dedícale tiempo a conectar los puntos

Durante su famoso discurso en la Universidad de Stanford, el conocido Steve Jobs dijo:

“No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro”

Cada cosa que pasa en nuestra vida no es casualidad, en alguna ocasión una persona me dijo que nosotros somos parte de una pintura que Dios está haciendo y los colores que pone en el proceso no tienen ningún sentido para nosotros porque lo tienen hasta que la pintura está completa.

¿Por qué es tan importante conectar los puntos?

Es importante porque te ayuda a ver como cada una de las cosas que has pasado tenían un motivo mayor y esto traerá cierto consuelo a tu corazón, además esto servirá para ayudar a otros en la misma situación que tú ya pasaste.
 

No está de más mencionar que para conectar los puntos siempre deberemos de pasar por un proceso de sanación, porque tal y como lo dice Jobs, sólo se puede conectar viendo hacia atrás y es por esto de que Dios siempre nos invita a sanar aquellas heridas que dejó nuestro pasado porque nos impiden tener una nueva visión de las cosas.

En ese mismo discurso Jobs decía:

“Tienes que confiar en algo, tu instinto, tu destino, tu vida, tu karma, lo que sea. Este punto de vista nunca me ha decepcionado y ha marcado la diferencia en mi vida”

Y entonces yo te pregunto ¿Por qué no confiar en Dios?, cuando Caleb confió en Dios en aquel momento, le hizo ganar su favor y también una conquista segura de la tierra que Dios ya le había prometido porque debemos recordar que aquellos que confían en el Señor todas las cosas les ayudan a bien (Romanos 8:28), encuentran nuevas fuerzas (Isaías 40:31) y son por siempre benditos.


“Bendito el hombre que confía en el Señor y pone su confianza en él.

Será como un árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces hacia la corriente;

no teme que llegue el calor, y sus hojas están siempre verdes.

En época de sequía no se angustia, y nunca deja de dar fruto”


Jeremías 17:7-8

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