A Dios no se le escapa nada

 

Hace poco, vagando por una de las redes sociales más usadas en estos días, me encontré con un maravilloso testimonio que cuenta un locutor de radio y el cual voy a tratar de copiar a continuación:

“Después de un par de años de haber pasado el evento de las torres gemelas en Nueva York, habló un hombre a la radio para contar una anécdota muy impactante.

El día de este trágico evento, el Sr. Robert Mattews iba de camino al aeropuerto para llevar a su esposa porque tenía un vuelo hacia Los Ángeles, en el camino comenzó a orar como siempre hasta que de repente sintió que un neumático le explotó y esto le llevó a detener el auto, sin embargo, a causa de este evento ella perdió su vuelo.

Algunas horas después, Robert recibe una llamada de su padre que vivía en Nueva York y era un bombero retirado, para su sorpresa la llamada era para saber cuál era el número del vuelo que su esposa perdió y le confirmó que era exactamente el mismo que se acaba de estrellar en una de las dos torres en ese momento, así que Robert, comenzó a agradecer a Dios por el milagro que acababa de hacer y se sorprendió mucho del poder que tiene la oración.

Mientras hablaba con Robert, su padre, decide que ante tan penosa situación no podía quedarse de brazos cruzados, así que su espíritu de servicio lo llevó a trabajar en las labores de rescate de las personas que se habían quedado atrapadas entre los escombros, sin embargo, unas horas después él falleció en este lugar.

Después de recibir un milagro tan maravilloso, Robert recibió la triste noticia que su padre falleció y esto le llevó a pasar muchos años muy enojado con Dios, no sólo porque pensaba que tal vez hubiera podido hacer algo para que su padre no fuera a ese lugar, sino porque uno de sus más grandes anhelos era que su padre conociera a Cristo, pero nunca tuvo la oportunidad de compartirle su fe y por lo tanto él nunca entregó su vida a Él.

Algunos años después de este acontecimiento, unas personas llegaron a su casa de repente, era un matrimonio que tenía un pequeño bebé, le preguntaron si él era Robert Mattews a lo que él respondió que sí y entonces el esposo se adelantó para decirle que ese día del acontecimiento de las torres, su esposa trabajaba allí y quedó atrapada entre los escombros y fue justamente su papá el que la rescató después de varias horas intentando ayudarle.

Robert quedó muy sorprendido, sin embargo, lo que seguía a continuación era algo que nunca había pasado por su mente; dado que el tiempo de rescate fue de muchas horas, la esposa de este hombre tuvo el impulso de empezar a hablarle acerca de Dios, el padre de Robert que escuchaba con mucha diligencia, gracias a lo que esta hermosa mujer le decía tomó la decisión de aceptar a Cristo como su Señor y su salvador, exactamente como su hijo lo había soñado.

Robert no podía creer lo que estaba escuchando en ese momento, todo lo que había anhelado y lo que lo había mantenido enojado por muchos años no era como él pensaba, porque simplemente a Dios no se le escapa nada.

La pareja en agradecimiento al padre de Robert, llamó a su pequeño hijo con él, Jake Mattews”

¿Estamos de acuerdo con el locutor que esta anécdota es impactante no?

Pero es que, aunque parezca tan increíble, Dios es así, toma en cuenta todas y cada una de las oraciones que hemos elevado alguna vez en nuestra vida, hasta las más pequeñas y las que tú ni siquiera recuerdas porque como bien diría aquel locutor, a Dios simplemente no se le escapa nada…

Antes que ellos me llamen, yo les responderé; antes que terminen de hablar, yo los escucharé.

Isaías 65:24

¿Todas las oraciones?

En cierta ocasión estaba viendo un programa de televisión cuyo protagonista tenía una condición llamada hipertimesia, el cual consiste en que las personas que lo padecen suelen tener memorias fotográficas superiores a las de cualquier otro ser humano y esto les produce poder recordar detalles de una misma escena que otras personas pasan desapercibidas y esto me llevó a pensar que si para un ser humano puede existir esta condición de recordar todo con detalle ¿Cómo no es posible para Dios también hacerlo, si Él mismo es quien nos ha creado a su imagen y semejanza?

Hace algunos años tuve una experiencia muy fuerte en la que sentí que estaba tocando fondo en cierta situación de mi vida, recuerdo que me puse a llorar y comencé a sacar en presencia de Dios todo lo que había en mi corazón y de alguna forma tuve la certeza de que Dios respondería mi oración de alguna manera y esto me dio mucha paz.

Sin embargo, con el paso de los años y porque en aquel momento yo no tenía la costumbre de escribir todo lo que escuchaba de parte de Dios, comencé a olvidar aquello que pedí y entonces me sentí muy frustrada porque me preguntaba ¿Cómo podía seguir orando por esto si ya no lo recordaba?

Pero es que debemos comprender una cosa muy importante acerca de lo que le pedimos a Dios y es que esto no se trata de cuántas veces yo tenga que decirle a Dios lo que anhela mi corazón, porque desde el primer momento que albergaste ese anhelo profundo, Él ya lo sabía y cuando lo pediste, Él empezó a trabajar en esa respuesta.

Y me dijo:

“Daniel, he venido ahora para hacerte entender estas cosas. En cuanto comenzaste a orar, Dios te respondió. Yo he venido para darte su respuesta, porque Dios te quiere mucho. Ahora, pues, pon mucha atención a lo siguiente, para que entiendas la visión”

Daniel 9:22-23

¿Esto quiere decir que Dios responderá todas mis oraciones?

Sí, esto quiere decir que responderá todas y cada una, porque Él las recuerda, aunque tú no lo hagas, pero debemos estar listos para aceptar la respuesta que Él tenga para ellas.

Dios tiene sus formas

Cuando era más joven vi por primera vez una película llamada “Bajo el sol de Toscana” y era acerca de una mujer escritora que después de darse cuenta de la infidelidad de su esposo, tiene un duro divorcio, lo cual la motiva a hacer un viaje a la mágica Toscana italiana, donde al final compra repentinamente una casa y se muda dejando atrás todo lo que hasta ese momento había sido su lugar seguro.

Durante sus primeros días, ella sufre mucha depresión, sobre todo al darse cuenta de todo lo que había que reconstruir en la casa y sobre todo en su vida, y en medio de su frustración ella habla en voz alta acerca de los anhelos de su corazón y le dice a la persona que está con ella que sólo quiere dos cosas: una familia y una boda.

Al pasar el tiempo ella empieza a buscar por sí misma sus sueños y se encuentra envuelta de más frustración porque parece que sus esfuerzos no tienen el resultado que desea, sin embargo, en el camino comienza a ayudar a la gente que le rodea y que es muy cercana a ella; ayuda a una pareja joven para poder casarse y también ayuda a una amiga que acaba de tener un bebé y fue abandonada y entonces  la persona que estuvo con ella en aquel momento en la que habla de su anhelo le dice que finalmente su sueño se cumplió.

¿Pero cómo se cumplió ese sueño si ella aún seguía soltera y sin hijos?

Ella anhelaba tener una boda en su casa y aquellos jóvenes a los que ayudó se casaron en su casa y ella anhelaba tener una familia y ahora tenía a su amiga y su bebé en su casa, convirtiéndose en una familia…

Todo lo que ella anheló, se cumplió, pero no de la manera en la que ella lo había estado esperando.

Dios trabaja de maneras diferentes, pero es el mismo Dios quien hace la obra en todos nosotros.

1 Corintios 12:6

¿Estás listo para recibir la respuesta a tu oración?

La anécdota anterior no es para desanimarte en cuanto a los anhelos que hay en tu corazón, sólo es para invitarte a ser consciente de que Dios de seguro responderá todas tus oraciones, pero debes aprender a aceptar la respuesta que tenga para ti.

¿Cuáles pueden ser estas respuestas?

Cuando Dios responde que sí

Existen algunas ocasiones en las que pareciera que Dios sólo esperaba a que nosotros pidiéramos algo para poder cumplirlo, tenemos un anhelo en nuestro corazón y esto ocurre de inmediato, no sabemos exactamente por qué, ya que como me diría mi director espiritual, la manera en la que Dios hace sus milagros es un misterio.

Aún a pesar de esto, debemos estar conscientes que, aunque la manera en la que Dios decide hacer sus milagros es un misterio, cuando dice que sí a una oración es porque esto sin lugar a duda estaba dentro de los planes de bien que tiene para nuestra vida.

Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.

Jeremías 29:11

 Cuando Dios responde que No

Existen dos motivos por los que Dios pudiera responder que no, la primera es quizás porque este anhelo no está alineado a esos planes que tiene para nuestra vida y aunque el escuchar un “no” cuando todo nuestro ser quisiera un rotundo “si”, debemos saber que este “no” se ha dicho para que puedas recibir una bendición mayor.

 Porque mis ideas no son como las de ustedes, y mi manera de actuar no es como la suya. Así como el cielo está por encima de la tierra, así también mis ideas y mi manera de actuar están por encima de las de ustedes.» El Señor lo afirma.

Isaías 55:9     

 Hace algunos días estaba leyendo un testimonio de una persona que había estado orando por algo durante mucho tiempo, en primera instancia pensó que su anhelo no se había cumplido porque quizás no era el momento adecuado, hasta que estando en oración profunda con Dios, le escuchó decir:

“No te lo he dado porque estás pidiendo muy poco”

Necesitamos tener los anhelos correctos en nuestro corazón, creo que he escrito muchas veces que en ocasiones se hace necesario dejar que Dios depure estos anhelos a su manera, porque podría pasar que estemos buscando las cosas en los lugares equivocados o bien que tengamos las motivaciones equivocadas, Dios no cierra puertas sin sentido, si quieres saber un poco más de esto te invito a leer nuevamente esta meditación que compartí hace algún tiempo: Perder para ganar

Cuando Dios responde que no es el momento

Como ya lo mencioné en el apartado anterior, a veces no recibimos respuesta a nuestras oraciones porque no es el tiempo y entonces pareciera que Dios tarda en responder, pero debes saber que no es Él quién está llegando tarde, sino que nosotros hemos llegado muy temprano.

 En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre

Eclesiastés 3:1

¿Qué importancia tiene el tiempo?

Cualquier persona podría cuestionarse el por qué es tan importante el tiempo de espera de las promesas si de todas formas Dios nos entregará lo que le estamos pidiendo, pero debes saber que esperar la cantidad de tiempo adecuado es sumamente importante porque una buena promesa cumplida en el tiempo equivocado podría llevarnos a la perdición de nuestra alma.

Aún no ha llegado el momento de que esta visión se cumpla; pero no dejará de cumplirse.

Tú espera, aunque parezca tardar, pues llegará en el momento preciso.

Habacuc 2:3

¿Cómo puede ser eso posible?

Algunos pecados "invisibles" podrían convertir una buena bendición en una maldición, por ejemplo, recibir la prosperidad económica antes de tiempo podría provocar que el pecado del orgullo se apodere de actitudes equivocadas que al final enfermen nuestro corazón y afecten nuestras actitudes hacia los demás, a veces necesitamos recibir sólo lo necesario para el día como el pueblo de Israel con el maná.

Así que no cuestiones a Dios acerca de los tiempos, Él sabe perfectamente lo que está haciendo.

Acuérdense de todo el camino que el Señor su Dios les hizo recorrer en el desierto durante cuarenta años, para humillarlos y ponerlos a prueba, a fin de conocer sus pensamientos y saber si iban a cumplir o no sus mandamientos.

Deuteronomio 8:2

La primera vez que leí el versículo de la Biblia con el que comencé este mensaje fue con un testimonio de un sacerdote que vivía en una comunidad muy lejana en algún país de África, él contaba que quería darle un buen regalo a los más pequeños de su comunidad para navidad e hizo que los chicos escribieran unas cartas pidiéndole a Jesús dichos regalos.

Los regalos los iban a comprar en otro país con algunas donaciones, sin embargo, debido a que la comunidad quedaba en un lugar muy lejano, la correspondencia salió muy tarde y era imposible que pudieran comprar exactamente lo que los niños habían pedido.

¿Te imaginas la frustración del sacerdote?

Pero las cosas cambiaron cuando unas horas antes de la nochebuena, llegó finalmente el cargamento con los juguetes, al abrirlo se dieron cuenta que todos eran exactamente lo que esperaban, aún cuando las personas que los compraron no tenían idea de lo que ellos habían pedido.

¿Te queda duda que Dios sabe lo que necesitamos antes de que lo pidamos?

De la misma manera, la protagonista de aquella película después de extender un poco su mente y comprender que las bendiciones vienen de diferentes formas, recibió lo que tanto había intentado tener con sus propias fuerzas, un esposo y una familia propia.

Y es que no importa si el proceso es corto o es largo o qué tanto tiempo pudo haber pasado desde que pediste las cosas e inclusive si tú no recuerdas todo lo que has anhelado en tu vida, lo único importante es que Dios sí lo sabe 

¿Sabes por qué?

Porque esto significa que ha tomado en cuenta cada detalle de lo que más anhela tu corazón ya que a Él, en definitiva, nunca se le escapa nada.

¡Anímate a creer otra vez!

Yo soy el Señor, yo haré que se realice pronto, a su debido tiempo

Isaías 60:22b


Comentarios

  1. Gracias por este mensaje amiga! Me anima mucho a seguir orando. La verdad no nos damos cuenta cuánto Dios nos quiere escuchar....A mi siempre me encantó mucho Bajo el Sol de Toscana también.. el mensaje al final es muy importante... No todo viene como uno lo imagina pero llega a su tiempo y cuando ya no nos preocupa....♥️

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